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Animales en la calle

Vaquero

Para quienes vivimos en países, comunes y corrientes como Honduras, no es extraño atropellar un animal en la carretera.

Curioso que solamente hay leyes en caso de que sea una res herrada, con lo que puedes dedicar una mañana entera en ir a la alcaldía y al juzgado de paz, llevar la marca de el animal, o sea el cadáver sobre el tonó y preguntar quien es el dueño.  Parece simple, con esto puedes saber quien debe pagar tu reparación, así que lo buscas en su hacienda y le reclamas porqué ese animal anda en la calle.

Hay dos opciones: la primera es que sea un hacendado y te saque a escopetazos de su propiedad, la segunda es que te diga que no tiene dinero y te regale la carne de la res, lo que pudiste haber hecho sin perder medio día.

Si atropellas un perro, tan duro como un pitbull, cierra los ojos y resígnate a pagar los diez mil indios que te costará la reparación.

Aguas Termales

Tendrían que estar allí para creerlo. Una noche me llamó Reina Zavala, para decirme que su esposo estaba cerca de Copán y quería que fuera a ver las aguas termales donde estaba trabajando; a 45 minutos de Copán Ruinas, una empresa italiana estaba construyendo un episodio interesante. El paseo fue todo un poema, el arquitecto me fue explicando cada paso, desde el puente colgante donde se vence el miedo, el túnel en S, la banqueta del descanso y cada uno de los símbolos del calendario maya, hasta llegar a la cumbre, donde se ve como el agua hirviente sale de las rocas. Huele a puro azufre, o como decíamos en el laboratorio de Ciencias Naturales, "a huevo duro", o a "químico pues".
Sudé dos chocolates Crunch en el recorrido, me dio pesar no meter los pies en la fosa del bien y del mal, y claro, aún no estaba disponible el servicio de masajes. Bonito pueblito, la lluvia me dejó tomar pocas fotos y en una muela aún tengo el sabor a las tajaditas de plátano.

Lo más increíble es cuando la motocierra hace ruido, se revuelve el humo, como si fuera a hacer erupción volcánica esa cosa, me explicó algo el arquitecto, que no recuerdo, solo se me ocurre relacionarlo a la carcajada de nuestro amigo Rodimiro, con la tarde de "18 Candado", jejeje.
Todavía no estoy tan claro, si Reina cuando se vino de Minas de Oro presentía que se casaría con un tipo así de soñador...
Posted by Picasa